Día 224 y 225: Hinchado como una bota

Lo confieso. Este fin de semana me he portado mal y he sucumbido a algunas tentaciones que pretendo evitar.

El sábado por la noche me comí un hermoso kebab (ya ni me acordaba cómo sabían). Que por cierto, menuda nochecita pasé luego, el kebab para arriba y para abajo, repitiéndome y con ardores de estómago … En fin, que no aprendo.

Luego el domingo, después de haber pasado la noche padre, me surgió una comida con la familia que no esperaba, así que para allá que fuí. Aunque me controlé bastante (no tomé aperitivo, ni postre, ni refrescos), quieras o no siempre acabas comiendo más de lo que debes, así que el resultado es que me siento hinchado como una bota, como si tuviese una fuerte retención de líquidos.

Así que hoy lunes toca hacer un plan de choque. Hacía mucho tiempo que no lo ponía en práctica, pero en estos momentos de “emergencia” realmente me lo pide el cuerpo.

Se trata de llevar un día muy ligero, comiendo cosas sin demasiadas calorías, limitando los hidratos a un par de tomas diarias y bebiendo mucho líquido. Ese es el resumen, pero mañana podréis verlo al detalle y comprenderéis mejor lo que digo.

Pero cuidado, desde ya os digo que este plan de choque es para hacerlo 1 día como mucho, y lo pongo en práctica cuando realmente me encuentro muy incómodo conmigo mismo. Quiero eliminar líquidos en 24 horas como máximo, y el martes seguiré con mi régimen habitual, que es lo realmente equilibrado y donde se consiguen resultados a medio-largo plazo.

¿Me he portado mal este fin de semana? Sí. ¿Estoy arrepentido? Pues no, aquí uno no debe arrepentirse de nada. Las cosas se hacen, se asumen las consecuencias y punto. Me cené un kebab y el domingo comí más de lo que debía. Lo disfruté, lo pasé bien, y este mismo lunes le estoy poniendo remedio. Bajo mi punto de vista, esa es la actitud que hay que tomar 🙂

Deja un comentario

Required fields are marked *.