Hoy (que cumplo 35 años), vuelvo a nacer

Un día como hoy, 35 años atrás, mi madre se preparaba para ir a trabajar (si amigos, el día que trajo al mundo a un espécimen como yo de 4,5 kilos, por la mañana se fué a currar, toda una campeona).

A las 5 de la tarde, después de un parto rápido, el que escribe estas líneas ya estaba en el mundo dando por saco. Un “cacho mostrenco”, más feo que un pié sudado, era motivo de celebración para sus padres y abuelos.

¿Y por qué os cuento esto? Pues porque siempre he dicho que, pase lo que pase, me tendréis por aquí hasta que el cuerpo aguante. Y entonces, ¿por qué has estado casi 4 meses sin decir nada? Pues porque el día 1 de Noviembre del año pasado, sufrí un accidente de tráfico que me dejó hecho una auténtica porquería …

El día que me dí cuenta las tonterías que he estado haciendo

Un domingo, iba camino a casa de mis padres para comer con ellos. Iba solo en el coche, y realmente no tenía ninguna prisa, así que iba relajado.

Paré en un semáforo en rojo, y me puse a pensar en mis cosas. Todo era perfecto, pero un capullo (que iba con dos copas de más) me embistió por detrás a una velocidad bastante elevada.

No os puedo describir el dolor que sentí en aquel momento. La embestida fué muy dura, y aunque es verdad que estaba con la espalda apoyada correctamente en el respaldo, sentí como si mi columna se partiese en dos. Realmente en aquel momento pensé que me había dejado paralítico, aunque afortunadamente no fué así.

En varias ocasiones os he comentado que yo tengo un par de hernias discales. La cuestión es que, esas hernias, son un poco “particulares” porque la “almohadilla” que hay entre vértebra y vértebra en realidad está como seca, es decir, que no tengo amortiguación ninguna, y eso hace que de vez en cuando sufra lumbalgias.

Al colisionar, ese golpe seco hizo que las vértebras hiciesen una especie de pinza a los nervios que hay alrededor, dejándome como me dejó, sin apenas movimiento en las piernas. Fué algo realmente angustioso y que no se lo deseo a nadie.

El resultado de ese accidente fué una lumbociática aguda, donde se me propuso operarme (cosa a lo que me negué), un esguince cervical que hacía que me marease a cada momento, y muchos dolores, demasiados.

Apenas tenía fuerzas de levantar la tapa del portátil, y así he estado durante casi 3 meses. Durante las primeras semanas, era incapaz de caminar más de 10 metros sin sentir angustias. Realmente lo he pasado fatal, pero aquí estoy de nuevo.

Pero como siempre hago, intento sacar lo mejor de las cosas malas que me ocurren, y en este caso, me he dado cuenta que, en muchas ocasiones, damos demasiada importancia a cosas que realmente no la tienen, y que somos tremendamente vulnerables y en cualquier momento nuestras circunstancias pueden cambiar en apenas un segundo.

Durante este tiempo que he estado de baja, he podido reflexionar seriamente y me he dado cuenta que en mi vida he hecho muchas tonterías. He comido guarradas cuando no tocaba comerlas, he preferido quedarme en el sofá cuando tendría que haberme ido al gimnasio, a veces he comido a escondidas, cuando sé que eso es algo que lo único que me hace es daño …

También me ha dado tiempo a leer mucho, a ver muchos vídeos sobre nutrición, y esto ha hecho que determinadas cosas que hacía hasta el día de hoy, las ponga en entredicho (ya os lo explicaré más adelante con tranquilidad).

¿Cuál ha sido el resultado de tu baja?

Ya no recuerdo el peso en el que estaba el día del accidente, porque la verdad, llevaba un tiempo relajado en ese aspecto.

Ahora bien, después de casi 4 meses inmovilizado, he ganado peso, mucho. La putada es que ese peso ganado no ha sido por haberme descuidado en la alimentación, ha sido una mezcla entre las pocas calorías que he gastado y toda la medicación que he tenido que tomar (pastillas con corticoides entre otras cosas).

Así que hoy, a día 18 de febrero, me planto en 137 kilos, que son casi 20 kilos más de mi mínimo, ¿pero sabéis qué? NO ME IMPORTA EN ABSOLUTO. Doy gracias por encontrarme bien y por estar todavía en este mundo. Quiero hacer muchas cosas, disfrutar la vida, y veros mucho por aquí.

Espero que no os hayáis preocupado mucho por mi, y espero de verdad poder volver a mi racha de pérdida de peso. Vengo con más ganas que nunca, y recordad dar un beso al salir de casa a vuestros seres queridos. Yo es algo que hago desde que tuve el accidente 🙂

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7 Comments

  1. Hola, siento mucho lo de tu accidente. Espero que te hayas recuperado perfectamente y con ganas de volver al ataque.

    Una saludo.

  2. Luisss q bueno volver a leerte! Lamento mucho lo q ocurrio pero veo q tu positivismo t saca adelante, lo del peso es lo de menos como bien planteas, asi q aqui para apoyarnos se te echaba de menos 🙂

  3. Me alegra leerte y ver que estás bien. La verdad es que pensé que te había pasado algo shur.
    Una cosa… ¿por qué te negaste a la operación? ¿ya estás recuperado del todo?

  4. Yo te dejé un mensaje en el privado de tu paǵina de FB. Los 20 kgs no importa: se bajarán como ya se hizo. Celebremos tu VIDA.
    Sos un luchador y un ejemplo para todos nosotros.

  5. Vaya Luis, al menos estas ya bien y de vuelta.La salud es lo primero, es dificil hacer dieta cuando estas de médicos, q me vas a contar q llevo años así.Ahora mismo estoy embarazada, de baja x amenaza de aborto y con la consigna de no engordar ni un gramo, y con corticoides tambien.Mi consejo:Kiwi, cereales y mucha agua, fuera dulces, embutidos y cosas con sodio

  6. Que gusto volver a verte, la vida es como una ola, va y viene, como la panza si no la cuidamos, me alegra que estes bien y animo, solo hay que volver a empezar cuando te sientas listo, te deseo suerte, esperamos noticias tuyas

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