Cómo seguir una dieta blanda correctamente

Antes de abrir este blog, estuve unos días con “el muelle flojo”. El médico me recetó unos medicamentos y una dieta blanda, así que estuve que estar unos días a base de calditos, purés, alguna tortillita a la francesa … Eso sí, os aseguro que es de las mejores dietas para perder peso, altamente depurativa y muy ligera.

Así que investigando un poco escribí este artículo en otro blog, el cual recupero para colgarlo aquí. Espero que os sirva de ayuda para que os aclare un poco más cómo llevar esta dieta blanda y cuáles son las razones que lleva a un médico a aconsejarla.

Aquellas situaciones en las que la capacidad de asimilación del alimento se encuentra disminuida por variadas razones demandan regímenes alimenticios adaptados a esas necesidades, que reciben el nombre genérico de dieta blanda, dirigida primordialmente a privar al aparato digestivo de un esfuerzo al que no está preparado.

La dieta blanda se aplica frecuentemente por prescripción facultativa bajo la denominación técnica de “dieta de protección gástrica“, cuya textura es el elemento definitorio.

Coexisten dos fundamentos de plantar la dieta blanda manejados en los protocolos terapéuticos. En uno de ellos se adapta la textura de ciertos alimentos si su destinatario adolece de problemas de masticación. Por su parte, tratándose de alteraciones en el proceso digestivo o de estados preoperatorios, los alimentos y sus pautas de cocinado se orientan hacia fórmulas de digestión simple.

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Características de la dieta blanda

A grandes rasgos, el perfil de cualquier dieta blanda respetará un bajo contenido en grasas y fibra, conseguido por la inclusión de carnes magras y pescados blancos, así como frutas desprovistas de piel, muy maduras o en compota y verduras suaves y siempre cocinadas.

Es deseable evitar la leche y sustituirla por lácteos desnatados.

A su vez se hará un mínimo uso de azúcares y de aceites o margarinas, descartándose legumbres enteras, féculas, crucíferas cereales integrales y bollería. Y en relación con la pauta de distribución de estos alimentos, es preferible repartirlos en varias tomas de reducida cantidad, de suerte que no se desborde la capacidad asimilativa.

¿Cuándo es aconsejable seguir una dieta blanda?

Múltiples son las situaciones orgánicas en las que resulta aconsejable o indispensable recurrir a la dieta blanda, pero haciendo un esfuerzo de síntesis hablaremos de:

  • Gastritis y colitis, ambos procesos inflamatorios de la mucosa del estómago y del intestino grueso respectivamente que limitan sensiblemente la tolerancia alimenticia.
  • Úlcera péptica, abrasión en el tejido de cobertura del estómago (gástrica) o porción anterior del duodeno.
  • Tumoraciones en estómago, páncreas, colon y recto, que dificultan enormemente la asimilación de nutrientes.
  • Trastornos mecánicos como déficit dentario, alteraciones mandibulares o estados de convalecencia tras la colocación de implantes inducen a trastocar la textura de los alimentos para favorecer la deglución.
  • Intervenciones quirúrgicas, dado que toda persona en estado postoperatorio que afecte a cualquier tramo del aparato digestivo, incluyéndose regiones anexas, es tributaria de un plan nutricional a base de este tipo de dieta.
  • Procesos de degeneración del sistema nervioso que dañan las áreas especializadas en la aprehensión de los alimentos, la masticación o la deglución. Estas enfermedades neurológicas ocasiona una notable merma de las capacidades cognoscitivas y motrices, de lo que se deriva una complicación para alimentarse aun sin sufrir trastorno digestivo alguno. Hablamos de enfermedad de Alzheimer, de Parkinson o de Huntington, que deben ser alimentadas con dieta blanda complementada con uso de suplementos vitamínicos.
  • Litiasis renal, enfermedad causada por la presencia de cálculos o piedras en los riñones o las vías urinarias, en cuyo tratamiento se incluye dieta blanda con mucho componente líquido de cara a lograr la migración de los cálculos y su expulsión.
  • Hepatitis o inflamación del hígado, que exige también el consumo de alimentos blandos limitando específicamente la ingesta de alimentos proteicos de origen animal debido al déficit enzimático para metabolizar determinados grupos proteicos. No obstante, las proteínas deben ser sustituidas por las presentes en alimentos de origen vegetal o incluidas en pastas.
  • La realización de pruebas médicas exploratorias como endoscopia y colonoscopia exige una estricta vacuidad del tracto digestivo, lo que comporta el mantenimiento de una dieta blanda durante los 2 días previos a su realización.
  • Alimentación enteral, que consiste en utilizar una sonda nasogástrica para introducir la comida, situación que se plantea en pacientes que tienen abolida la capacidad de ingestión, típico en accidentes automovilísticos, quemaduras o recuperación de intervenciones quirúrgicas muy invasivas.
  • Alimentación parenteral o endovenosa, aplicada en pacientes cuyo aparato digestivo ha perdido la funcionalidad orgánica y que consiste en suministrar los elementos nutritivos directamente a la sangre.

La dieta blanda para niños

En cuanto al encaje de la dieta blanda en la población infantil, los alimentos deben estar siempre hervidos, cocidos, al horno o a la plancha con una exigua cantidad de aceite.

Es importante acompañar de abundantes líquidos, evitando chocolate y bebidas gaseosas, entre otros alimentos menores. La dieta blanda se prescribe a aquellos niños que padecen problemas estomacales, colitis ulcerosa, gastritis, estreñimiento o diarrea, así como enfermedades relacionadas con la vesícula biliar.

Hay que destacar la gran trascendencia de asegurar una adecuada reposición de líquidos, ya que la mayoría de los trastornos digestivos en las primeras edades conllevan profusión de vómitos y procesos diarreicos, desencadenantes de alto riesgo de deshidratación.

Por tanto, es muy aconsejable, para lograr el necesario equilibrio electrolítico, un aporte regular de agua y sales minerales, lo que puede conseguirse a base de soluciones hidrotónicas como la limonada alcalina, a la que conviene dosificar una pequeña cantidad de bicarbonato sódico debido a su excelente poder tampón regulador del equilibrio ácido-base del organismo.

Ejemplos de dietas blandas

Aunque parezca que solo existe un solo tipo de dieta blanda, la realidad es que hay varias, las cuales se recomiendan dependiendo de la enfermedad que se tenga.

  • Por ejemplo, en caso de padecer de diarrea, se aconseja consumir alimentos como arroz hervido, yogur, zanahoria, pan tostado, pollo a la plancha, manzanas y plátanos …
  • Si el problema es angustia y vómitos, los alimentos son muy diferentes, por ejemplo se recomienda consumir tortilla a la francesa, galletas, compotas de algún tipo de fruta, alguna sopa …
  • En caso de tener problemas en la boca (masticación), casi se puede comer lo que sea, pero siempre en forma de puré o compota, así como muchos jugos de lo que se apetezca.

Sea como sea, si tienes que hacer una dieta blanda, nadie mejor que el médico para aconsejarte qué alimentos consumir. No lo hagas a lo loco porque puedes meter mucho la pata!

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