Día 219: Un bocata buenísimo … y de dieta!

Ayer me hice un señor bocadillo para cenar, y tal cual lo terminé pensé “a éste le tengo que echar una foto para publicarlo en el blog”, y efectivamente así fue.

La intención de poner la foto de este bocadillo es demostrar que, aún estando a dieta, tenemos que disfrutar mucho de la comida que hagamos. De hecho para mí es uno de los pilares fundamentales, y es por ello que me esfuerzo en hacer cosas que realmente me gustan y que me quitan la idea de la cabeza que estoy a dieta.

Antes de nada, os pongo la foto, y quisiera que contestáseis a esta pregunta. ¿Cuántas calorías creéis que tiene este bocadillo? ¿Realmente creéis que alguien que se come algo así está “a dieta”?

bocadillo de dietaPues bien, seguramente más de uno que no sepa de qué va el asunto estará pensando algo así como “Pero qué haces gordinflas! Un bocata de semejante calibre lleno de grasas que ghsñejrteña gordo asqueroso lafjajapegafder y encima para cenar mucfhsnamteemsn menudo timo de blog majsurpemamsgekajs tus muertos pisoteaos”.

Para saber por qué puedo cenar algo así, vamos a desgranar uno a uno los ingredientes de ese bocadillo:

  • 80 gramos de pan (unas 200 kcal).
  • 3 filetes de lomo de cerdo adobado (según el envoltorio, cada filete tiene 50 kcal). Total unas 150 kcal.
  • 2 lonchas de queso (unas 100 kcal).
  • Lechuga y tomate (no cuento las calorías porque son mínimas).
  • Una cucharadita de mayonesa light (30 kcal).
  • Media cucharadita de aceite de oliva para saltear el lomo (aunque después de cocinado lo escurro bien con papel absorbente). Pongamos que 20 kcal extras.

Total del bocadillo = 500 kcal.

Os aseguro que cené estupendamente, que no me quedé con hambre, y que ingerí una opción muy equilibrada, idónea y riquísima.

¿Problemas? Pues que no todo el mundo puede permitirse esas cantidades, pero sí que puede amoldarlo a sus necesidades. Si eres una mujer de 50 años que está a dieta, pues quizás con la mitad de este bocadillo es suficiente para ti.

Lo que quería decir con este artículo es que se pueden comer cosas de este calibre aún queriendo perder peso. ¿Créeis que sentí necesidad de comer algo más? Rotundamente no.

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Día 216, 217 y 218: 1 kilo menos, y con más ánimos que nunca!

Muy buenas a todos.

El sábado me pesé, y quise entrar para poner la evolución, pero sinceramente necesitaba ese fin de semana para mis cosas y olvidarme de todo un poco. Siento si alguien entró para ver si había perdido peso o no y se encontró el blog sin actualizar :)

La buena noticia es que he perdido justo 1 kilo, poniéndome en 127 kilitos :D

No os lo voy a negar, durante este fin de semana he comido cosas prohibidas. El sábado sin ir más lejos me fui a cenar a un Vips, al cual hacía años que no acudía (por cierto, soy yo o ha bajado la calidad estrepitosamente?), y ayer domingo me hice un arrocito para comer de esos que quitan el sentido. Me comí dos platos, como hacía antiguamente, y no sabéis lo bien que me sentaron!

En fin, como veréis, me he tomado el finde libre y he pasado de todo bastante. Creo que no viene nada mal, pero es que tengo por delante muchos meses para seguir con mi reto como se merece, haciendo una dieta estricta y el ejercicio adecuado, así que este reseteo de un par de días era algo que necesitaba :)

El viernes terminé ese trabajo extra que me salió y ahora estoy 100% dedicado a lo mío y a este blog, así que creo que tenéis gordito para rato xD

Espero que vuestro finde también haya sido de película (aunque sin los excesos del mío!).

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Día 214 y 215: La satisfacción del trabajo bien hecho

Bueno, por fin llega el último día del mes, y dentro de unas horas podré decir que se acabó este período de pluriempleo, así que el lunes volveré a mi rutina habitual y a enfrentar una temporada más con ganas e ilusión.

Este fin de semana voy a tomármelo de relax total. Voy a hacer lo que me dé la gana, incluso el sábado he quedado para ir a tomar algo por la noche (como siempre digo, desde la moderación), y en definitiva, van a ser mis “mini vacaciones” para desconectar. El lunes también voy a tomármelo con tranquilidad, pues tengo que hacer varias gestiones y apenas tendré tiempo para ir al gimnasio, así que puedo decir que el día 2 de Septiembre volveré a mi ejercicio y mis horarios de persona normal :D

Ayer me dió por reflexionar, y aunque es verdad que el trabajo encargado me ha llevado mucho sacrificio, esa sensación que te envuelve por haber hecho las cosas bien es increíble. Es una cosa parecida a cuando terminas un día perfecto de dieta y ejercicio, que a la noche te pones a pensar y empiezas a sentirte orgulloso de ti mismo por haber sido capaz de vencer a las tentaciones que se van acumulando a lo largo del día. Sin duda alguna, esa sensación es algo que realmente merece la pena, mucho más que tropezar en el camino comiendo algo prohibido.

Menú

  • Desayuno: Café con leche y galletas (300 kcal).
  • Almuerzo: Bocadillo de jamón (400 kcal).
  • Comida: Patata al horno (150 kcal) y filete empanado (500 kcal).
  • Merienda: Fruta (100 kcal).
  • Cena: Ensalada del mercadona (400 kcal).

Total del día = 1850 kcal.

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Día 213: Ayer ni pude comer

Qué día más malo el de ayer.

Sé que estoy pesado diciendo siempre lo mismo con el tema del trabajo, pero es que últimamente no puedo contaros otra cosa!

Sin ir más lejos, ayer ni pude comer. Un día totalmente desastroso en cuanto a alimentación, y lo “mejor” de todo es que el cuerpo ni me pedía comida, ni tenía hambre ni ná de ná. Solo quería llegar a casa, darme una ducha, tomar algo fresquito y ponerme a dormir. Qué desastre!

Estoy deseando que llegue este fin de semana porque voy a pesarme, poner mi evolución, y voy a pasar ese par de días de auténtica desconexión de todo. Además, he quedado para ir a cenar con unos amigos el sábado, y pienso comer lo que me dé la gana (como siempre, dentro de la moderación) porque necesito un pequeño cambio. Además, creo que me lo he ganado! (y ahora que escribo esto, tengo pendiente el escribir un artículo que se llame algo así como “La comida no es un premio”. Lo anoto para futuras ocasiones).

Menú

Tomáos este día como lo que NO se debe hacer para perder peso. Como siempre os digo, ante todo quiero ser sincero, y esto fue lo que comí ayer:

  • Desayuno: Café con leche y galletas (300 kcal).
  • Almuerzo: Bocadillo de jamón (400 kcal).
  • Comida: Nada.
  • Merienda: Nada.
  • Cena: Sándwich de pollo, queso, lechuga y un poco de mayonesa light (400 kcal).

Total del día = 1100 kcal.

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Día 212: Ardores que matan

Llevo unos cuantos días con un ardor de estómago por la noche que no se quita con nada, cene lo que cene.

Es bastante incómodo, de hecho en épocas pasadas estuve bastante fastidiado con ese tema porque realmente estaba muchas horas al día con una sensación de malestar en la barriga. Incluso cuando me acostaba a dormir, a los pocos minutos me subía por la garganta un poco de reflujo muy desagradable.

Quizás sea que llevo unos cuantos días sin parar, y el cuerpo me está pidiendo calma. También puede ser que esté comiendo cosas que no debo (sin saltarme la dieta obviamente). Estoy deseando que llegue el viernes para terminar este mes fatídico, y volver a mi rutina de alimentación y ejercicio habituales, que estoy empezando a echarlo en falta :)

Menú

  • Desayuno: Café con leche y galletas (300 kcal).
  • Almuerzo: Bocadillo de jamón y queso (500 kcal).
  • Comida: Hervido de patata, cebolla y judías (300 kcal) y filete de merluza (300 kcal).
  • Merienda: Fruta (100 kcal).
  • Cena: Bocadillo de 50 gramos de pan (125 kcal) con 100 gramos de lomo de cerdo adobado (150 kcal), loncha de queso (50 kcal), cucharadita de mayonesa light (50 kcal), lechuga y tomate.

Total del día = 1875 kcal.

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¿Qué es la dieta disociada y cómo se hace?

Por supuesto que en su día probé la dieta disociada (no iba a ser menos), aunque debo reconocer que en este caso no me convencía demasiado y solo duré un par de semanas a lo sumo.

Si hay algo que tengo claro es que con esta dieta se adelgaza por simple aburrimiento. Quizás el pensar que puedes comer la cantidad que quieras de un alimento en concreto (incluyendo pastas y arroces), es algo realmente seductor, lo que pasa es que después en la práctica acabas aborreciendo esos platos, sobre todo porque no tienes la posibilidad de combinarlos con prácticamente nada.

La dieta disociada es una dieta muy popular. Se basa en la idea mantener una alimentación en la que se evite la mezcla de proteínas con hidratos de carbono, de lo contrario ésta impide la correcta digestión o la pérdida de peso. Este es el pilar fundamental sobre el que se sustenta la dieta disociada, con la que es posible bajar hasta 4 kilos en una semana (según afirma la gente que la sigue). Sin embargo, no surtirá los efectos deseados si no se tienen en cuenta una serie de premisas:

que comer con la disociada

Claves para hacer la dieta disociada

Todas las dietas disociadas tienen una serie de puntos en común. Pueden variar de unas a otras, pero no suele ser lo habitual:

  1. No tomar bebidas gaseosas o zumos con la comida o mientras el organismo está haciendo al digestión.
  2. No comer hidratos después de las siete de la tarde.
  3. Para volver a ingerir alimentos siempre hay que esperar unas tres horas, hasta que el organismo haya hecho la digestión.
  4. Los platos deben ser hipocalóricos, por lo que se excluyen las frituras y los alimentos con elevado aporte calórico o grasos.
  5. No tomar lácteos con las comidas.
  6. Si se quiere comer algo incompatible con la tabla de alimentos correspondiente el mejor momento para hacerlo es la hora de la comida.
  7. Tratar siempre de tomar pescado o mariscos por la noche por su bajo aporte calórico.

Tipos de dietas disociadas

Además, es importante conocer la tabla de separación de los alimentos para llevar la dieta disociada a cabo correctamente.

Hay varias dietas de este tipo y cada una propone la suya propia. Una de las más conocidas es la Dieta de Hay. Se puso de moda en los años 20 y su pilar fundamental se asienta sobre la idea de que los alimentos por si solos no engordan, pero si no está combinados correctamente sí. Se debe evitar mezclar los hidratos de carbono con las proteínas, ya que los primeros se digieren en medio alcalino y las segundas en medio ácido. Tiene su propia tabla de alimentos en la que indica cuáles son compatibles y combinables y cuáles están prohibidos.

El Regimen de Antoine es otra de las dietas disociadas más conocidas. Se fundamenta en la idea de ingerir cantidades ilimitadas de un grupo de alimentos que se prohíbe mezclar con los de otros grupos. Por ejemplo, los lunes solo carne, los martes solo verduras etc. Es una dieta hipocalórica disociada que permite perder unos cuatro kilos a la semana, pero que no hay que mantener durante demasiado tiempo porque no es completa ni aporta al organismo los nutrientes que necesita, hay días en los que nos se ingieren hidratos de carbono, tan necesarios para el organismo.

El Régimen de Selton también entra dentro de las dietas disociadas y se basa en la división de los alimentos por grupos. Así, por la mañana se consumen lácteos, carne en las comidas y verduras en las cenas. Al igual que los anteriores, tiene su propia tabla de alimentos en la que se indica cuáles son los que deben ingerirse a lo largo del día y cuáles no pueden mezclase. Con ella pueden perderse también unos tres kilos a la semana.

La Dieta de las Tres Columnas divide los alimentos en tres grupos. El primero se integra por alimentos ricos en proteínas, como carnes, huevos o lácteos; el segundo por las verduras y bebidas light, mientras que en el tercero agrupa a los que contienen hidratos de carbono, como las verduras. Indica que puede comerse de todo, pero prohíbe la mezcla de alimentos del primer grupo con las del tercero.

La Dieta de Kohnlecher se basa en la premisa de lo que hace engordar es la mezcla de lípidos con hidratos de carbono, por lo que elimina el azúcar y limita la ingesta de hidratos de carbono hasta el 10%, los cuales quedan confinados al desayuno que es cuando el organismo está mejores condiciones para poder eliminarlos.

La dieta de Montignac va en la misma línea que la anterior y evita la mezcla de lípidos con hidratos de carbono, por lo que quien la sigue no podrá ingerir alimentos con estos macronutrientes. Además, aconseja ingerir la fruta sola y nunca después de las comidas.

Mi humilde opinión sobre estas dietas

Como decía al principio, cuando probé la disociada llegué a perder peso porque apenas tenía ilusión por comer, y esta es una de las cosas que ha hecho que esté gordo tanto tiempo.

Creo que si de verdad queremos adelgazar, debemos seguir una dieta que realmente nos motive a comer cosas buenas, así como a hacer ejercicio y, en definitiva, que no nos quite las ganas de vivir, que es justo lo que me pasaba a mi cuando me auto imponía una dieta super restrictiva.

Aclaro una cosa, y es que no debemos confundir esta dieta con las dietas cetogénicas cíclicas (que explicaré más adelante).

¿Y vosotros? ¿Tenéis alguna experiencia con la dieta disociada? Cualquier comentario será bien recibido :)

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Día 210 y 211: Mi “ilusión”, poder abrocharme las zapatillas

En mi día a día utilizo zapatillas para salir a la calle (odio los zapatos), y de vez en cuando pasa que se me sueltan los cordones, cosa que me da mucha rabia.

Siempre que me pasa algo así, me toca parar en algún sitio que tenga algún altillo para poder subir la pierna, colocar ahí el pie y agacharme como puedo para hacerme el nudo de nuevo (y casi tener que aguantar la respiración porque me ahogo con las lorzas que tengo). Sí, es una estampa un tanto patética, pero seguro que los que sufrís de sobrepeso me entendéis muy bien.

Mi “ilusión” es poder abrocharme los zapatos como lo hacen aquellas personas que están en su peso. Se ponen como en una especie de cuclillas, con el pie echado hacia adelante, y se lo abrochan sin ningún tipo de problema. Cuando acaban se levantan como si nada, cuando si fuese yo el que hiciese algo así debería llamar a una grúa para poder moverme del sitio.

Ahora mismo no podría hacer algo así. Los kilos que tengo me lo impiden, y además me falta fuerza en las piernas, pero bueno, todo llegará en su momento :)

Este fin de semana ha sido de lo más tranquilo. No he hecho nada especial, de hecho he vuelto a desconectar un poco de todo. Sin ir más lejos, ayer mis comidas se redujeron a dos: Comida y cena, y no pasa absolutamente nada por hacer algo así, de hecho hasta lo recomiendo :D

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Día 209: Qué mal, solo 100 gramos menos

Pues creo que el título lo dice todo. Esta semana estoy en 128 kilos justos, 100 gramos menos que la semana pasada.

Como siempre digo (a veces me da la sensación de que me repito, pero es lo que tiene llevar más de 200 días actualizando esto), me fastidia, pero no me deprimo.

Durante esta semana, voy a descansar de hacer ejercicio, tal y como os comentaba en los días anteriores. Por la tarde voy a dedicarme a trabajar y a descansar (que el cuerpo me lo pide la verdad), y el mismo día 1 de Septiembre estaré en la puerta del gimnasio para darlo todo, que tengo ganas de ir, pero sin prisas.

Recuerdo que a principios de mes decía que mi intención era dar un empujón a la pérdida de peso y que si me quitaba de encima 6 kilos iba a estar muy contento. Al final voy a tener que contentarme con no engordar!

Menú

  • Desayuno: Café con leche y galletas (300 kcal).
  • Almuerzo: Bocadillo de lomo (500 kcal).
  • Comida: Canelones “light” de atún (receta pendiente de ponerla por aquí) (600 kcal).
  • Merienda: Fruta (100 kcal).
  • Cena: Hamburguesa completa (500 kcal).

Total del día = 2000 kcal.

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Cómo seguir una dieta blanda correctamente

Antes de abrir este blog, estuve unos días con “el muelle flojo”. El médico me recetó unos medicamentos y una dieta blanda, así que estuve que estar unos días a base de calditos, purés, alguna tortillita a la francesa … Eso sí, os aseguro que es de las mejores dietas para perder peso, altamente depurativa y muy ligera.

Así que investigando un poco escribí este artículo en otro blog, el cual recupero para colgarlo aquí. Espero que os sirva de ayuda para que os aclare un poco más cómo llevar esta dieta blanda y cuáles son las razones que lleva a un médico a aconsejarla.

Aquellas situaciones en las que la capacidad de asimilación del alimento se encuentra disminuida por variadas razones demandan regímenes alimenticios adaptados a esas necesidades, que reciben el nombre genérico de dieta blanda, dirigida primordialmente a privar al aparato digestivo de un esfuerzo al que no está preparado.

La dieta blanda se aplica frecuentemente por prescripción facultativa bajo la denominación técnica de “dieta de protección gástrica“, cuya textura es el elemento definitorio.

Coexisten dos fundamentos de plantar la dieta blanda manejados en los protocolos terapéuticos. En uno de ellos se adapta la textura de ciertos alimentos si su destinatario adolece de problemas de masticación. Por su parte, tratándose de alteraciones en el proceso digestivo o de estados preoperatorios, los alimentos y sus pautas de cocinado se orientan hacia fórmulas de digestión simple.

recomendaciones para dieta

Características de la dieta blanda

A grandes rasgos, el perfil de cualquier dieta blanda respetará un bajo contenido en grasas y fibra, conseguido por la inclusión de carnes magras y pescados blancos, así como frutas desprovistas de piel, muy maduras o en compota y verduras suaves y siempre cocinadas.

Es deseable evitar la leche y sustituirla por lácteos desnatados.

A su vez se hará un mínimo uso de azúcares y de aceites o margarinas, descartándose legumbres enteras, féculas, crucíferas cereales integrales y bollería. Y en relación con la pauta de distribución de estos alimentos, es preferible repartirlos en varias tomas de reducida cantidad, de suerte que no se desborde la capacidad asimilativa.

¿Cuándo es aconsejable seguir una dieta blanda?

Múltiples son las situaciones orgánicas en las que resulta aconsejable o indispensable recurrir a la dieta blanda, pero haciendo un esfuerzo de síntesis hablaremos de:

  • Gastritis y colitis, ambos procesos inflamatorios de la mucosa del estómago y del intestino grueso respectivamente que limitan sensiblemente la tolerancia alimenticia.
  • Úlcera péptica, abrasión en el tejido de cobertura del estómago (gástrica) o porción anterior del duodeno.
  • Tumoraciones en estómago, páncreas, colon y recto, que dificultan enormemente la asimilación de nutrientes.
  • Trastornos mecánicos como déficit dentario, alteraciones mandibulares o estados de convalecencia tras la colocación de implantes inducen a trastocar la textura de los alimentos para favorecer la deglución.
  • Intervenciones quirúrgicas, dado que toda persona en estado postoperatorio que afecte a cualquier tramo del aparato digestivo, incluyéndose regiones anexas, es tributaria de un plan nutricional a base de este tipo de dieta.
  • Procesos de degeneración del sistema nervioso que dañan las áreas especializadas en la aprehensión de los alimentos, la masticación o la deglución. Estas enfermedades neurológicas ocasiona una notable merma de las capacidades cognoscitivas y motrices, de lo que se deriva una complicación para alimentarse aun sin sufrir trastorno digestivo alguno. Hablamos de enfermedad de Alzheimer, de Parkinson o de Huntington, que deben ser alimentadas con dieta blanda complementada con uso de suplementos vitamínicos.
  • Litiasis renal, enfermedad causada por la presencia de cálculos o piedras en los riñones o las vías urinarias, en cuyo tratamiento se incluye dieta blanda con mucho componente líquido de cara a lograr la migración de los cálculos y su expulsión.
  • Hepatitis o inflamación del hígado, que exige también el consumo de alimentos blandos limitando específicamente la ingesta de alimentos proteicos de origen animal debido al déficit enzimático para metabolizar determinados grupos proteicos. No obstante, las proteínas deben ser sustituidas por las presentes en alimentos de origen vegetal o incluidas en pastas.
  • La realización de pruebas médicas exploratorias como endoscopia y colonoscopia exige una estricta vacuidad del tracto digestivo, lo que comporta el mantenimiento de una dieta blanda durante los 2 días previos a su realización.
  • Alimentación enteral, que consiste en utilizar una sonda nasogástrica para introducir la comida, situación que se plantea en pacientes que tienen abolida la capacidad de ingestión, típico en accidentes automovilísticos, quemaduras o recuperación de intervenciones quirúrgicas muy invasivas.
  • Alimentación parenteral o endovenosa, aplicada en pacientes cuyo aparato digestivo ha perdido la funcionalidad orgánica y que consiste en suministrar los elementos nutritivos directamente a la sangre.

La dieta blanda para niños

En cuanto al encaje de la dieta blanda en la población infantil, los alimentos deben estar siempre hervidos, cocidos, al horno o a la plancha con una exigua cantidad de aceite.

Es importante acompañar de abundantes líquidos, evitando chocolate y bebidas gaseosas, entre otros alimentos menores. La dieta blanda se prescribe a aquellos niños que padecen problemas estomacales, colitis ulcerosa, gastritis, estreñimiento o diarrea, así como enfermedades relacionadas con la vesícula biliar.

Hay que destacar la gran trascendencia de asegurar una adecuada reposición de líquidos, ya que la mayoría de los trastornos digestivos en las primeras edades conllevan profusión de vómitos y procesos diarreicos, desencadenantes de alto riesgo de deshidratación.

Por tanto, es muy aconsejable, para lograr el necesario equilibrio electrolítico, un aporte regular de agua y sales minerales, lo que puede conseguirse a base de soluciones hidrotónicas como la limonada alcalina, a la que conviene dosificar una pequeña cantidad de bicarbonato sódico debido a su excelente poder tampón regulador del equilibrio ácido-base del organismo.

Ejemplos de dietas blandas

Aunque parezca que solo existe un solo tipo de dieta blanda, la realidad es que hay varias, las cuales se recomiendan dependiendo de la enfermedad que se tenga.

  • Por ejemplo, en caso de padecer de diarrea, se aconseja consumir alimentos como arroz hervido, yogur, zanahoria, pan tostado, pollo a la plancha, manzanas y plátanos …
  • Si el problema es angustia y vómitos, los alimentos son muy diferentes, por ejemplo se recomienda consumir tortilla a la francesa, galletas, compotas de algún tipo de fruta, alguna sopa …
  • En caso de tener problemas en la boca (masticación), casi se puede comer lo que sea, pero siempre en forma de puré o compota, así como muchos jugos de lo que se apetezca.

Sea como sea, si tienes que hacer una dieta blanda, nadie mejor que el médico para aconsejarte qué alimentos consumir. No lo hagas a lo loco porque puedes meter mucho la pata!

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Día 208: Demasiados hidratos

Estaba repasando mentalmente el menú de ayer, y me he dado cuenta de que estoy comiendo demasiados hidratos de carbono.

Quizás sea que opto por la comida fácil, o simplemente que no tengo ganas de cocinar por el calor que hace, pero sea como sea, debo plantearme el dedicar un poco más de tiempo a elegir mejor los alimentos que estoy consumiendo porque me noto pesado e hinchado (me da la sensación de que no es la primera vez que escribo esto).

Si juntamos el poco tiempo que tengo últimamente para mi junto con la pereza que llevo arrastrando desde hace un par de semanas, tenemos una combinación que está haciendo que no lleve la alimentación que debería llevar.

De todas formas, creo que dentro de lo malo, lo estoy haciendo medio bien porque no estoy comiendo ninguna guarrería. Eso podría haber sido el año pasado, donde las pizzas a domicilio, las hamburguesas y los bocadillos comprados por ahí abundaban en mi día a día.

Por cierto, me he dado cuenta que las camisas que llevo del año pasado me quedan muuuuy grandes. Al principio de Julio aún me quedaban medio bien, ahora parece como si llevase una sotana :)

Menú

  • Desayuno: Café con leche y galletas (300 kcal).
  • Almuerzo: Bocadillo de jamón de york y queso (400 kcal).
  • Comida: 2 huevos a la plancha y patatas al horno (600 kcal).
  • Merienda: Fruta (100 kcal).
  • Cena: Bocadillo de jamón serrano (400 kcal).

Total del día = 1800 kcal.

¿Véis lo que os digo? 5 comidas que hice, y plagadas de hidratos. Si hubiese merendado un batido de proteínas y cenado un filete a la plancha, hubiese sido un día perfecto. Tengo que organizarme mejor !

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